Opinión: "Cómo nos estamos acostumbrando a hacer el ridículo en las redes sociales (Esto sí deben compartirlo)"

Opinión: "Cómo nos estamos acostumbrando a hacer el ridículo en las redes sociales (Esto sí deben compartirlo)"

01 Octubre 2015

En las redes sociales había una máxima que hoy está olvidada: no creas todo lo que ves o lees.

Enrique Ramírez >
authenticated user Corresponsal Administrador

Quizás algunos recuerden las famosas "cadenas". Cartas que encontrábamos en nuestro antejardín o debajo de nuestra puerta y que nos "obligaba" a realizar una serie de actos para "no recibir las penas del infierno" y luego hacer lo mismo con nuestros vecinos.

Bueno, lo que hoy se vive en las redes sociales no es otra cosa que una mutación de aquello. Con el permiso de los creyentes, palabras que generan un miedo inusitado y que se aprovecha de la "ingenuidad" o falta de información de las personas.

Así, existen millones de cuentas que piden un "me gusta" o un retuiteo y que por cada uno se donará un dólar a la lucha contra el cáncer, SIDA, hambre en África u otras que piden un "amén" ante imágenes desgarradoras que hacen que se nos parta el corazón (me incluyo).

En el mismo saco caen las amenazas de que Facebook, Twitter, Whatsapp, o cualquiera de las redes sociales, cobre o nos quiera quitar el perfil, lo que produce en millones de usuarios un pánico inmediato o, por lo menos, un "lo haré por si acaso, más vale prevenir que curar", generándose un efecto dominó que se replica en los millones de perfiles y grupos de usuarios.

Y en la gran mayoría de las ocasiones, esto es lo que se pretende. ¿Por qué? Porque como la mayoría de las cosas en este mundo, tiene un valor. Y no nos referimos a un valor moral, sino monetario.

¿Cómo? Pues lo que nos ha permitido la tecnología es obtener información al instante, estadísticas que valen dinero. Así cada vez que ustedes le dan un me gusta, comparten o retuitean, aumentan el valor de esa cuenta. Cuenta, que después que se viraliza, la venden a empresas o personas (con una necesidad imperiosa de seguidores o amigos), cambiándole muchas veces el nombre y es por esa razón que de pronto se encuentran siguiendo a cuentas extranjeras y se ponen a pensar "¿cuándo fue que empecé a seguir esto o a este?".

En otras ocasiones, no venden ni modifican la cuenta. Entonces, ¿qué es lo que ganan? Pues base de datos. En redes como Facebook, muchos tienen completamente abierto su perfil, pudiendo obtenerse fácilmente datos como correos electrónicos, teléfonos, etc. Así, si usted es uno(a) de aquellos(as), tenga por seguro que su mail o teléfono, ya está en poder de alguna empresa china, por ejemplo.

La desinformación

Otra categoría de esta serie de mentiras, estafas o engaños (en realidad ya no sé ni como describirlo exactamente), es la desinformación.

La más reciente es la del caso SanCor, en la que se aseguraba que dicha leche, vendida en otro país estaba contaminada con meningitis y era distribuida acá en Chile. Esa leche NO se vende en nuestro país. Pero, según la noticia que se propagó por Whatsapp, Facebook y Twitter, la noticia la había dado Canal 13. Urgando por ahí, en realidad no costó mucho para llegar al post que comenzó esto, se pudo apreciar dos cosas: primero, el post era de julio, cuando en realidad se dio a conocer un caso que luego fue desestimado y, segundo, el post decía Canal 12. Sí, Canal 12 de ARGENTINA. Voy a pensar de buena fe y pretenderé que la persona que comenzó a propagar esto en Chile, pensó que era un error, y que en realidad debía ser Canal 13.

Sin embargo, la gran mayoría de las veces las personas que comienzan estos rumores no actúan de buena fe. Así, constantemente, nos encontramos con información tergiversada, manipulada, parcial, fuera de contexto y, que con un afán de ganar reputación como "el que tiene la última papita", dice cualquier (con el permiso de los lectores) estupidez.

Aquí tambien entra la última moda en Facebook: pegar la declaración de privacidad. Aquella que en un lenguaje rebuscado nos pretende hacer creer que con eso protegeremos nuestros datos...¡MENTIRA! Los términos y política de uso de nuestros datos las aceptamos al crear nuestra cuenta y, adivina: si la tienes ya aceptaste todo lo que Facebook quería que aceptaras.

Haciendo el cuento corto, por favor, no crean que Facebook, Twitter, Whatsapp y etc., van a empezar a cobrarnos. Ellos ya ganan dinero con nosotros de otras formas (publicidad, post pagados,etc). Las empresas que manejan las redes sociales saben que, desde el momento que comiencen a cobrar, la migración de usuarios los llevaría a la quiebra, así que ni siquiera se les pasa por la cabeza.

Lo que he escrito acá, créanme que ya hay alguien en sus contactos que lo sabe. No he dicho nada nuevo. Sólo he recopilado una serie de situaciones que día a día ocurren en nuestros muros, timelines o grupos. Así que por favor, antes de apretar el botón "me gusta", "compartir", retuitear o enviar, piense un segundo. Si tiene dudas no lo haga o, por último, busque en Google. Recuerden siempre la siguiente imagen que nos dejó una valiosa lección: no creas todo lo que ves (y más en las redes sociales).