Tras décadas de espera: Más de 100 familias abandonan históricos campamentos en Osorno

02 Septiembre 2017

La entrega de las llevas de sus nuevas viviendas puso cierre a dos campamentos que marcaron la historia de la ciudad.

Equipo El Vacanudo >
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Más de 100 familias se trasladaron en definitiva hasta el conjunto habitacional "Alto Esperanza" en Ovejería Alto, cumpliendo el sueño de la casa propia luego de pertenecer a los campamentos Caipulli, Puerto Aravena y Ferroviario, ubicados en Ovejería Bajo; tras décadas de espera.

Según informó El Austral de Osorno, la significativa ceremonia de entrega de llaves se realizó en la capilla Testigos de la Misericordia, a metro de los nuevos hogares, construidos por el Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu), la tarde este viernes, y en ella estuvieron presentes autoridades comunales, provinciales, regionales y familiares de los beneficiados.

En tanto, el traslado de las pertenencias de los beneficiados, así como el desarme de las mediaguas inició a eso de las 18:00 horas y contó con el apoyo de personal municipal que durante 3 días serán parte de este importante proceso para las familias. 

Por otro lado, el desarme logró iniciar el proceso de recuperación de los terrenos que ocuparon los campamentos Caipulli y Ferroviario por más de 50 años, y que legalmente pertenecen a la Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE); al igual que los suelos que pertenecían al municipio y a Bienes Nacionales, donde por 30 años estuvo el campamento Puero Aravena y que será ahora la continuación de la costanera asociada al Parque Bellavista.

Así lo confirmó Hardy Grandjean, director regional del Serviu, quien señaló al medio que la entrega  de las viviendas tiene un gran caracter simbólico, ya significauna nueva para las familias y su integración social.

"Ver que el esfuerzo y espera de toda estas familias valió la pena es una tranquilidad para todos los que aportamos desde el Gobierno, municipio y privados al proyecto", sostuvo.

Por su parte, Paola Carrasco, dirigenta del campamento Caipulli, se sumó a las palabras de Grandjean, afirmando que esto implica un futuro nuevo, dandole fin a las noches de frío y posible desalojo.

Finalmente, Rolando Delgado, del campamento Puerto Aravena, se mostró agredecido y conforme con el sacrificio de todas las familias involucradas, que no bajaron los brazos en este largo camino por la casa propia.