¿No puedes dormir? Mira estas prácticas recomendaciones para un buen sueño

¿No puedes dormir? Mira estas prácticas recomendaciones para un buen sueño

24 Marzo 2018

El 30% de los chilenos duerme mal y poco, cifra preocupante dadas las diversas consencuencias que tiene el poco descanso en la salud y en nuestra calidad de vida.

Equipo El Vacanudo >
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Un buen dormir tiene efectos muy positivos para nuestro organismo: incrementa la creatividad, estimula la memoria, propicia una mejor salud cardiaca y reduce las probabilidades de sufrir depresión, por mencionar algunos.

Por el contrario, una mala calidad del descanso o pocas horas de sueño deriva en somnolencia diurna, irritabilidad, dolor de cabeza, falta de concentración y baja productividad.
 
Se estima que alrededor del 30% de la población chilena tiene problemas para dormir, cifra que preocupa, dado el impacto que un buen descanso tiene en diferentes ámbitos de la vida.

Según el Dr. José Luis Castillo, neurólogo de Clínica Avansalud, la falta de un sueño adecuado de forma prolongada puede producir desde trastornos psiquiátricos a cuadros médicos y neurológicos, como deterioro mental. "Todo depende de la causa del trastorno, la cual se debe identificar, tratar y supervisar", señaló.
 
El diagnóstico de un trastorno del sueño debe comenzar por el historial de los síntomas del paciente y de sus hábitos de sueño. En algunos casos, además, la información que agrega el compañero de cama puede ser muy valiosa, al referir trastornos de movimientos, pausas en la respiración y ronquidos, por ejemplo.

En esa línea, polisomnografía es un examen que permite medir diversos parámetros durante el sueño y evaluar las diferentes etapas del descanso, el registrando las posiciones, movimientos del paciente y variables respiratorias para el diagnóstico de apnea, incluyendo la saturación de oxígeno y el registro de ronquido.
 
¿QUÉ ES UN BUEN DORMIR?

La cantidad de horas de sueño varía dependiendo de la etapa de la vida. Mientras un recién nacido pude dormir de 16 a 20 horas diarias, a medida que los años pasan, los adultos tendemos a dormir menos.

Así lo explicó el Dr. Cristian Neira, neurólogo de Clínica Tabancura, quien explicó que un adulto debería dormir al menos entre siete y nueve horas. "Sin embargo, se sabe que con el transcurso de la edad se acortan las horas de sueño requeridas, llegando algunas personas octa-nanogenarios a requerir dos o tres horas de sueño en total", afirmó.  Ahí es donde entra en juego no solo la cantidad, sino que la calidad de sueño requerido. 

Por eso, hay que aprender a reconocer los signos del sueño y no omitirlos con distracciones. "La presencia de bostezos y párpados pesados, entre otras señales, son fundamentales para que las personas tomen conciencia del autocuidado del sueño y puedan tomar medidas para un correcto descanso", comentó  Dr. Cristian Neira, de Clínica Tabancura.

Omitir estos signos y no tratarlos a tiempo puede derivar en diferentes trastornos. Los más frecuentes son:

  • Apnea del sueño: periodo en que la respiración se detiene al dormir y que ocurre cuando las vías respiratorias se han estrechado o bloqueado parcialmente.
  • Insomnio: dificultad para iniciar o mantener el sueño continuo. Este cuadro siempre requiere una investigación para identificar sus causas.
  • Síndrome de piernas inquietas: impulso irrefrenable de levantarse, pasear o caminar para no sentir sensaciones incómodas. El movimiento detiene la sensación desagradable durante un corto tiempo.
  • Sonambulismo: desplazamiento de la persona mientras duerme.


RECOMENDACIONES PARA UN SUEÑO EFECTIVO:

Los especialistas coinciden que para un mejor descanso, lo primero es intentar mantener horarios estables para acostarse y levantarse, fomentando una rutina de sueño que repercuta en una mejor calidad de vida.

Otros consejos para lograr este objetivo, son:

  • Evitar tener televisores o aparatos tecnológicos que puedan distraer la atención a la hora de dormir.
  • Conceptualizar el dormitorio como un espacio de descanso y no como un lugar para comer, trabajar o realizar otras actividades.
  • Preparar el lugar antes de dormir, regulando la temperatura y evitando el ingreso de mucha luz.
  • Evitar el consumo de alimentos ricos en azúcar o grasas, las bebidas colas y bebidas que contengan cafeína o estimulantes.
  • Comer liviano en las noches y que la última comida no sea más allá de 2 horas antes de acostarse.
  • Evitar las siestas prolongadas.
  • Evitar la automedicación para dormir.