Bienestar: ¿Es posible que podamos comprar la felicidad?

18 Diciembre 2020

Se acercan las fiestas de fin de año, habiéndose aprobado el segundo retiro del 10% y empezamos a debatir nuevamente acerca de esta pregunta tan recurrente en fechas especiales.

Humberto Almonacid >
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¿Puede el dinero o lo material comprar la felicidad?

Desde pequeño crecí en una familia donde se repetía una y otra vez que el dinero no compraba la felicidad, pero la verdad es que nunca pudimos comprobarlo, por lo menos durante mi infancia y adolescencia, ya que los recursos siempre escaseaban y a pesar de tener una vida tranquila, nunca tuvimos acceso a grandes lujos para averiguar si este mito era verdad o una mentira.

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Bob Marley dijo en una oportunidad; “El dinero son números y los números nunca terminan, si lo tomas para ser feliz la búsqueda de tu felicidad nunca terminará”.

Personalmente, considero que es paradójico decir que “el dinero no puede comprar la felicidad”, ya que alcanzar la seguridad financiera se encuentra entre una de las principales prioridades del ser humano moderno. Si ni siquiera tenemos dinero suficiente para comprar comida, alojamiento y otras cosas básicas, nuestra vida se podría convertir en algo bastante duro y miserable. Además, como vivimos inmersos en la sociedad del consumo, la necesidad de conseguir dinero y cosas, se intensifica al máximo.

Entre los años 70’s y 80’s se llevaron a cabo una serie de estudios que determinaron la “Paradoja de Easterlin”, concepto clave en la economía de la felicidad, desarrollado por economista Richard Easterlin, en su artículo publicado en el año 1974 Does Economic Growth Improve the Human Lot? Some Empirical Evidence

Es aquí donde se muestra que, tal y como predice la teoría económica tradicional, dentro de un país determinado; la personas con mayores ingresos tienen la tendencia de afirmar que son más felices. Sin embargo, cuando se comparan los resultados de varios países, el promedio de felicidad que las personas dicen tener, apenas varía, por lo menos en aquellos países donde las necesidades básicas están cubiertas para la mayoría de su población.

Por eso, varios connotados investigadores de la ciencia y economía de la felicidad, tales como Ed Diener, Daniel Kahneman, Betsy Stevenson, Martin Seligman, Justin Wolfers y Sonja Lyubomirsky, se han preocupado en los últimos años de realizar otros estudios, donde han podido determinar que la felicidad y la satisfacción con la vida, tienden a aumentar en la medida que las personas ganan más dinero, pero solo hasta cierto punto, ya que de ahí en adelante se necesitan grandes cantidades para mejorarlas.

Encuestas realizadas a cientos de miles de personas, en más de 150 países, han demostrado que aquellos que más dinero tienen, por lo general se sienten más satisfechos con sus vidas, pero en la medida que más van ganando, más necesitan para incrementar su nivel de satisfacción. 

Un estudio realizado en los Estados Unidos por los expertos Daniel Sacks, Justin Wolfers y Betsy Stevenson, llegó a la conclusión de que una vez que se obtiene un ingreso anual de alrededor de $40,000 USD para personas solteras sin hijos o un ingreso familiar de $75,000 USD, otros factores, como la salud, las relaciones y el propósito en la vida, parecen cobrar mayor importancia que el dinero.

Los mismos estudios dicen que para  poder sentirse como una persona financieramente libre y satisfecha, tendrías que aprender a administrar bien y ahorrar algo del dinero que recibas. Ya que estar endeudado, genera tanto estrés, que hace disminuir de manera sustancial los niveles de felicidad de las personas.

¿Podemos concluir entonces que el dinero compra algunos aspectos de la felicidad?

Según plantean estos estudios, donde es posible diferir profundamente o estar de acuerdo, una vez que las necesidades básicas están cubiertas, son otras cosas las que nos pueden hacer felices día a día, tales como:

  • Invertir en tus relaciones personales más profundas.
  • Pasar tiempo al aire libre en contacto con la naturaleza.
  • Comer y disfrutar de una buena comida.
  • Aplicarte en cumplir una tarea difícil.
  • Comprometerte con la creatividad.
  • Trabajar en busca de una meta desafiante.

Aún así, la mayoría de los especialistas concuerda en que se trata de algo muy personal y, por lo mismo, va a depender de una infinidad de factores; por eso, para terminar, quiero dejar algunas preguntas de reflexión para los próximos días, ¿Qué sucede en tu caso?, ¿Podrías decir que eres feliz según tus ingresos actuales?, ¿Qué cosas diferentes del dinero te aportan felicidad?, ¿Qué acciones concretas podrías llevar a cabo de ahora en adelante para ser más feliz?.

Buen tema para las fiestas que se vienen y empezar este 2021 de la mejor forma. Éxito en todo.

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