Leche materna v/s relleno ¿quién gana?
Uno de los desafíos más grandes a los que debe enfrentarse una mujer cuando es madre es el período de lactancia. Desde que uno se entera que llegará ese momento empieza a pensar entre otras cosas, ¿Podré amamantar a mi bebé el tiempo que él lo requiera? De no ser así, hay que recurrir al conocido y poco recomendado relleno.
Muchos pensarán ¿Por qué poco recomendado si es de gran ayuda? Sí, es cierto, pero cuando el bebé es recién nacido necesita única y exclusivamente del alimento que su madre le puede proporcionar, esto porque durante los primeros días de la lactancia se le entrega el calostro materno que es una sustancia rica en proteínas y anticuerpos, además le aportará una protección especial contra las enfermedades y las vitaminas, minerales y calorías que el bebé necesita. Incluso la OMS recomienda, por lo menos, un periodo de lactancia materna exclusiva hasta el sexto mes.
Al alimentarlo con relleno obviamente estamos otorgándole un alimento artificial, el que se ha pasado por un proceso industrial para tratar de asimilarlo al natural, el que no lo protege de infecciones infantiles, el que es de difícil digestión para un bebé, lo que le puede provocar mayores gases, los molestos cólicos, reflujos y por supuesto el costo económico que esto significa.
Entonces, a aprender las mejores técnicas para otorgarle a nuestro hijo una rica experiencia con la lactancia. Además, no podemos perdernos esta oportunidad que además nos proporcionará una intimidad que facilita un vínculo especial, del que muchas madres disfrutamos enormemente.


