Jorge “Peineta” Garcés: un caso ejemplar.
A propósito de la visita de don Jorge Garcés a nuestra ciudad, he aquí remembranzas de una campaña inolvidable y de su gran e inigualable gestor.
Jorge Luis Garcés Rojas se apareció por el mundo un 13 de Mayo de 1954, en la ciudad de Talca. Hijo de Hugo Garcés Echeverría (Q.E.P.D.) y Teresa Rojas Espinosa, siendo el único hijo varón de tres hermanos. En la actualidad se encuentra separado, siendo padre de tres hijos: Claudio (26), Laura (9) y Valentina (7). Referente a su vida profesional, estudió Educación Física en la Universidad de Chile en Valparaíso, además de obtener el título de Director Técnico en Bélgica.
Luego de 15 años como jugador profesional, en clubes de Chile, Honduras y Bélgica, cuelga los botines para dedicarse a sufrir al borde del campo de juego. Es en Bélgica donde hace sus primeras armas en la dirección técnica, primero a cargo de escuelas de fútbol y divisiones inferiores, para luego tomar el desafío de dirigir al RFC Arquennes de la 3era división belga, logrando subir de división inmediatamente, pese a contar sólo con la mitad de la temporada para desarrollar su trabajo; al año siguiente, se titula campeón de la 2da división con el mismo cuadro, en la 1era gran campaña del Peineta: 8 puntos de ventaja, 104 goles a favor, 11 en contra, 13 jugadores distintos marcando goles, hablan de un hito irrepetible en la pubertad de la vida al borde del campo de este notable personaje. Gracias a esto, don Jorge creyó estar preparado para regresar a su país, dado que así siempre lo quiso, luego de 8 años fuera.
Así, llegó de vuelta a nuestro país, buscando el éxito que rápidamente alcanzó de la mano de nuestro querido Provincial Osorno, con el título de Segunda División 1992. No mermado por una tristeza natural del ambiente, que comprendió, asimiló, y más tarde llegaría a amar, inició su trabajo con Enrique Miguel en la preparación física (cargo ocupado posteriormente por el osornino César Contreras), pensando en una obligación ajena que hizo propia: darle una alegría a los osorninos, aniquilados por el fracaso de una fugaz campaña en Primera División. Para formar el plantel y lograr la gran campaña, don Jorge utilizó su secreto: “Creer en las personas como tales; primero ver a la persona, después al jugador”.
Para ese año, llegaron caudillos de la talla de Eduardo Fournier, Ricardo Toro, Dino Olivares, Jaime Bahamondes, César Muena y Valdir Pereira; de los osorninos, escogía a Víctor Monje, Jaime Muñoz, Eladio Villablanca, Claudio Lara, Andrés Díaz, Raúl Imilpán, Christian Ortega, José Manuel Muñoz y Cristián López; de la juventud afuerina, se quedaba con Leandro Romero, Luis Troncoso, Miguel Vargas y Marcelo Figueroa. Conservaba para la Copa Chile a Francisco Ugarte y Walter Cordero, dándole la jineta de capitán al trasandino Carlos Céspedes.
El resto es historia conocida: 22 triunfos, 4 empates y sólo 4 derrotas (curiosamente, todas por goleada), 72 goles a favor y 36 en contra, teniendo a Edgardo Garcés como goleador del campeonato con 23 anotaciones. Claramente una hazaña de proporciones para el técnico que impuso la formalidad en el medio nacional, buscando “dignificar el oficio”, pero también un éxito para “sus muchachos”, como le gusta llamar a sus jugadores, con quienes dio 4 inolvidables vueltas olímpicas en la celebración del título.
De ahí en más, pasaron Everton, Cobreloa, Temuco, Puerto Montt, Iquique, Wanderers (campeón 1era A 2001), Italchacao en Venezuela, Jaguares de Chiapas (México), O’Higgins y Concepción (actual entrenador), con todos siempre en la parte alta de la tabla, además de un breve paso por la Selección Nacional, hacia el final de las eliminatorias 2002. Suficientes logros y trayectoria como para autodenominarse “el mejor entrenador que hay en Chile”.
Así es Jorge Garcés, el Peineta, el mismo que se paseó por los pastos del Maracaná, al mando de La Roja, con un traje y unos zapatos hasta el día de hoy recordados por su exuberante elegancia, el mismo que tuvo en Osorno al cuadro de mejor rendimiento en la historia del fútbol profesional chileno; un tipo directo, que se expresa claramente y que maneja una capacidad de comunicación fuera de serie en el contexto nacional, no solamente para las entrevistas, sino para con los jugadores, dirigentes, hinchas y todo el que abiertamente le consulte su opinión.
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que los emiten (con nombre, sin pseudónimos). Cualquier opinión que contenga insultos, injurias y/o calumnias no pasará el filtro de moderación.


